Archivos Mensuales: agosto 2011

Summertime

También en época de desecación física y actividad mental reducida, hay tiempo y fuerzas para el audiovisual en cines o exposiciones. Lo que yo he podido ver durante el verano…

En Madrid, durante el mes de Julio, Matadero estuvo proyectando 48, película portuguesa de Susana de Sousa Dias, cuyo título remite a los cuarenta y ocho años de dictadura que vivió Portugal. El film, que tuve ocasión de ver íntegro en Punto de Vista, trabaja el recuerdo de aquella opresión con fotografías carcelarias (la fotografía de entrada y salida de la cárcel de los protagonistas) y el relato en off que cuenta la siniestra experiencia vivida allí dentro, la pelea física y moral del día a día.

De 48 no es sólo interesante su valor testimonial, es sobre todo destacable su tratamiento formal, en donde predomina la evocaciónn del horror, la construcción del mismo en el imaginario del espectador a través de la palabra hablada y del paso del tiempo y la incrustación del dolor en los rostros de las fotografías presentadas. Éstas, a pesar de parecer estáticas, sufren micromovimientos de aproximación que acompañan a la narrativa sin distorsionar la mirada al tiempo respetuosa y pudorosa de la directora sobre los entrevistados –a quien nunca veremos en la actualidad-. Un aura de misterio acompaña las imágenes y las historias de 48, en lo que constituye un viaje hacia los entresijos de la noche del alma humana.

Matadero propone la película como una instalación en lugar de como un film, porque algo en la propuesta permite ese enfoque. Sin embargo, la sala de exhibición es extremadamente calurosa, lumínicamente mal sellada y ¡cómo no!, dispone de cuatro bancos pelados sin respaldo que convierten un hipotético visionado completo en una experiencia previsiblemente agotadora. De todo ello es consencuencia el entrar y salir de visitantes, que ven y oyen uno o medio testimonio, antes de salir de nuevo del espacio sin el menor impacto. Me pareció de lo más triste que le puede ocurrir a una película como ésta, en donde un relato se va sumando al otro y todos ellos conforman uno mayor y sobre todo una experiencia más completa.

Y de 48 a Desbordamiento de Val del Omar, que visita la sala de exposiciones Virreina (en Barcelona) hasta el 2 de Octubre. Se trata de una versión reducida de la exposición que albergó el Reina Sofía, y que reseñamos en este mismo blog, pero que contiene íntegro el Tríptico elemental de España, así como algunos de los Súper 8, diapositivas y experimentos varios del cineasta granadino.

También la Virreina, acoge un actividad titulada Cinémathèque de Tanger, en homenaje a dicha cinemateca, y que incluye un ciclo cinematográfico en donde se podrán ver Todos vós sodes capitáns, de Oliver Laxe o Buildings in a Field, de Jem Cohen y Luc Sante.

Por otro lado, en el CCCB, además del Cinema a la fresca, se puede ver la exposición fotográfica Brangulí. Barcelona 1909-1945, que espero poder reseñar en algún momento.

Hay que aprovechar los últimos días de sudor y hamacas, el otoño está a la vuelta de la esquina, y con él, por cierto, llegará una nueva edición del Festival de Sitges, del que ya se va avanzando algo de programación, como la exhibición de Hanezu no tsuki, de Naomi Kawase dentro de la sección Nuevas Visiones.